La frustración en el complejo camino de emprender

La frustración en el complejo camino de emprender

Uno puede tener la mejor idea, pero no conseguir los recursos apropiados para implementarla. Otro puede tener ciertos recursos, pero no encontrar la idea adecuada para invertirlos.

Se puede tener la mejor idea, pero no obtener los recursos apropiados para implementarla. Otro puede tener ciertos recursos, pero no encuentra la idea correcta para invertirlos.

Más uno puede tener recursos e ideas, pero no aprovechar las condiciones ideales de mercado para que su proyecto provee la rentabilidad.

El mundo del emprendedor está lleno de éstas y de muchas otras circunstancias. Y todo, tarde o temprano, comienza a causar frustración. Este sentimiento muy particular que resulta de una combinación peculiar de rabia, rabia, angustia y, por encima de todo, decepción.

En su definición más simple, la frustración es la respuesta emocional que surge cuando el fracaso de un deseo o esperanza se materializa (o al menos es percibido). Es una reacción natural al momento en que un individuo percibe que su voluntad no está siendo cumplida. Lo que se propuso, que quiere, que lo anhela y – en el mejor de los casos- para el que luchó consistentemente.

Como en otros aspectos de la vida, en el emprendedorismo la frustración se convierte en una emoción recurrente. Una especie de compañera tonta que viene y va.

Sí. Es frustrante que una venta que se solicitó intensamente no sea cerrada. Es muy frustrante que una empresa no pueda abrir una autorización atrasada. Es muy frustrante que un buen equipo sea desconfigurado por la incapacidad de retenerla. Y es terriblemente frustrante ver ingresos y gastos y advertir que al final no hay más peso en la caja para declarar utilidad.

El proceso de emprender requiere aprender rápidamente para procesar la frustración. No desear que no aparezca. El emprendedor debe identificar cuando usted está empezando a sentirse frustrado y, independientemente de sus causas, el proceso de evitar tales frustraciones para descargar su equipo más cercano o, peor, con sus seres queridos.

La frustración es obstrucción, puede ser conflictiva, pero estructuralmente psicológica y temporal. Y si se entiende como consubstancial a cualquier esfuerzo complejo y continuo que presione los límites, puede ser canalizado hacia un positivo. Porque esa sensación incómoda alimenta la capacidad de resistencia y termina por templar al personaje.

En el mundo del emprendedor siempre habrá quien quiera y no pueda. Individuos que investigan y no encuentran. Asuntos que intentan y no alcanzan. La vida y el trabajo no siempre nos permiten encontrar la fórmula ideal para una idea o su implementación para probar el éxito inmediato en un mercado.

Entonces, la próxima vez que encuentre a un individuo invertido de éxito en el complejo camino del emprendedor, no se concentre sólo en los detalles de su idea, en su modelo de negocio o en sus habilidades de ejecución. Pregunte a él cómo él dominó aquella emoción compleja llamada frustración.

Texto originalmente publicado en el periódico El Financiero (México). Producido con la autorización del autor.

Mauricio Candiani
Empresario y conferencista de negocios
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